22 El corazón en un puño.
El almuerzo trascurrió relativamente tranquilo, a pesar de que James no dejaba de mirar a su alrededor con la sospecha de que el viejo Emmett estaba vigilándolos.
Al fin supuso que si era así, tal vez sería mejor que pensara que ganaba terreno, y eso era una buena maniobra: dejar pensar al enemigo que llevaba la delantera.
—Mikel, ¿Y cuál es la historia detrás de la fortuna, Wolf? — preguntó malintencionadamente y con una sonrisa socarrona en los labios, llevándose un jugoso trozo de carne a la