—Hana... —le llamó con cuidado, sin querer asustarla mientras le despertaba. Hana se apretó más contra él, como si Adrien fuese una especie de almohada, frunciendo el ceño al demostrar su inconsciente descontento por querer hacerla despertar. A veces envidiaba la gran cantidad de tiempo que Hana tenía disponible para dormir, a diferencia de él, que extrañaba más, no podía retomar esas horas extras de descanso que tuvo en su infancia y adolescencia.
Volvió a intentarlo, sin poder suprimir una so