—Sólo puedo usarlos con el consentimiento de mi "pareja", pero en mis planes no estaba el que aparecieras de repente en la habitación. —el mayor rió. —Nadie tiene por qué enterarse, ¿O es que quieres que te pida tu consentimiento para usarlos?
—No hace falta...
—¿No me dirás qué haces aquí? —decía, cambiando de tema ya que había notado la incomodes de la Omega. —Creí que te quedarías con Jade.
—Jade fue la que me trajo aquí...
Adrien hizo un gesto de disgusto, pero era de suponerse que harían a