Capítulo 55. Traicionaste a tu propio pueblo
Marciel avanzó por un sendero que se alejaba lentamente del pueblo. Nero podía sentir como los olores de las personas en sus casas se dispersaban a medida que se alejaban y eso realmente no le impresionó mucho. Si al hombre que buscaban le gustaba la paz eso era lo más normal del mundo, pero lo que se llevó por sorpresa fue ese grito de horror que salió de los labios de Luz.
Un hombre sujetó a Luz con fuerza mientras la hoja reluciente de una navaja de afeitar brillaba en su cuello.
—¡Vete, d