Capítulo 52. Zacarías, un lobo o un mago
En la habitación solo se escuchaban dos respiraciones agitadas: la de Olivia y la de Luz. Y mientras ellas pensaban escenarios catastróficos que pidieron haber pasado, Raí suponía razones para las intenciones de aquel hombre.
—Es tu... ¿tu...? —tartamudeó Luz dejando escapar aire de sus pulmones y tratando a toda costa de mantener la paz en su interior—. ¿Tú sabías que todo esto sucedería?
Los ojos de Olivia se giraron en dirección a la pareja que la veía muy atentamente y un segundo después