Capítulo 4. Volverás
Cuando Luz abandonó la habitación, su rostro estaba pálido como la nieve y presentaba bolsas bajo los ojos. La mirada de los presentes se posó en ella con inquietud; sin embargo, no podían determinar si su palidez se debía a haber escuchado la discusión previa o si estaba a punto de desmayarse nuevamente.
A pesar de esto, Luz optó por hacer como si no hubiera escuchado nada, como si hubiera llegado después de toda la conmoción, recién levantada. No obstante, su farsa se desvaneció cuando Nero l