Capítulo 35. ¡Vaya, te subestimé!
El cuerpo de Nero se puso rígido al sentir ese olor reconocido por él, su visión se volteó en varias direcciones, pero aun así no detectó ningún cuerpo, no hasta que escuchó claramente las continuas pisadas que desaparecían cuando ese cuerpo finalmente saltó sobre él.
Luz colgaba de su cuello y no tenía intención de soltarse. Nero la levantó en el aire totalmente distraído, había algo más, algo que estaba soltando el aire que no lo dejaba concentrarse en la ira que sentía en aquel momento al ve