Capítulo 38 - Una devastadora noticia.
Cuando Joseph llegó a la clínica, se adentró en esta a toda velocidad.
Esquivando a médicos y enfermeras, se dirigió hasta la habitación en la que había dejado aquella mañana a Eileen tras la discusión que habían tenido.
No sabía qué había sucedido, pero, por el tono de voz de la mujer, sumado a que lo había llamado poco tiempo después de que le pidiera el divorcio, le decía que aquel llamado no lo había hecho con la mera intención de hablar.
Su esposa le había dejado muy en claro q