Capítulo 19. La amenaza de la prueba de ADN
El abuelo Anderson no miraba a Adrian. Tenía la vista fija en la mesa, sus dedos rozando el borde de los documentos médicos con un movimiento lento que resultaba irritante.
—La sangre de los Vance es absoluta —la voz del anciano era áspera, llenando el silencio sofocante de la sala—. No permitiré que esta empresa caiga en manos de un hijo de origen dudoso.
Adrian permaneció sentado, inmóvil; su rostro era una máscara perfecta. No reaccionó, ni siquiera cuando Daniel, sentado frente a él, se inc