Capítulo 88. La melodía que revela secretos
—Tu hermana solo te está usando para parecer una mujer ejemplar ante su esposo, Luca.
La voz sonó fría y cortante, llenando el aire de una tensión que erizaba la piel.
Aletta acababa de regresar del jardín trasero; había salido para tratar de calmarse, pues todo el día había tenido la sensación de que algo no andaba bien en esa casa. Pero sus pasos se detuvieron en seco justo frente a la puerta cerrada de la sala de música.
—¿Qué está pasando?
La puerta estaba con llave. Aletta pegó la oreja a