Capítulo 18. Teatro en la oficina
Daniel no esperó una invitación. Cuando Aletta estaba a punto de girar la perilla de la puerta del despacho de Adrian, él ya estaba a su lado. No levantó la voz. Habló en un tono bajo que hizo que las personas en la recepción apagaran sus conversaciones por puro reflejo.
—¿Embarazada? —preguntó Daniel, con una voz que sonaba como un susurro deliberado. Miró el vientre de Aletta y luego alzó la vista hacia su rostro con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos.
—Un movimiento audaz, Aletta. Pero ¿e