BROOKE
—¡Ajax ya deja de disparar!, Xavier está aquí.
Le tapo los oídos a mi niño y le grito a mi hijo que a pesar de la zozobra, sus ojos endemoniados se suavizan cuando ve al príncipe que me ha dado por nieto.
Ajax es joven, impulsivo y hasta inmaduro en ocasiones, pero como padre, me mata ver cómo sostiene a su hijo, no suelta el arma pero agarra con fuerza a Xavier que está mudo, mirando con mucha atención todo lo que pasa, percibiendo el problema que se viene pero sin llorar a diferenci