FLAVIANA
—¿Felicidades?.
Pregunto y no se ni con quién hablo porque me quiero desmayar pero no puedo, se supone encontraré libertad para ahora ver más de una cadena que me rodea como si fuese sacrificio humano.
Los ojos se me quieren salir y los oídos me zumban de forma incesante mirando todo a mi alrededor, mis padres diciendo que tengo un prometido que me hará la señora de no se que diablos, Sánchez preguntando si sabía esto pero no creo tener la cara de una persona que sabía la locura que