Mundo ficciónIniciar sesiónEscuché las voces de mis hermanos a varios kilómetros y me salí del camino, guiando a mis sobrinos y los demás hacia el norte. Defendían el vado del recodo del Launne, donde medio centenar de humanos intentaban cruzar a pie sin congelarse o ser arrastrados por la corriente, empujados desde la retaguardia por vasallos a caballo, encabezados por un pálido.
Los míos tenían la ventaja del terreno, pero eran sólo media docena, y los jinetes ya estaban en el medio del cauce.
—¡Resista







