Mundo ficciónIniciar sesiónMael se apartó del fuego cuando me oyó regresar, y soltó un gruñido de frustración al ver que cerraba la puerta en vez de llamarlo. Le dediqué una sonrisa tan amplia como falsa.
—Lo siento, mi señor, pero tu novia se fue con su novio —le dije, recuperando mi chal.
Me enfrentó ceñudo un momento, y luego se desvistió y se acostó todavía gruñendo por lo bajo. Meneé la cabeza, permitiéndome un momento de exasperación.
Creí que tendríamos unos días más de paz, pero por supuest







