Mundo ficciónIniciar sesiónLa mujer abrió las puertas y se hizo a un costado, invitando a Olena a entrar a una lujosa sala de estar, donde media docena de sirvientes se inclinaron para recibirla.
Olena se detuvo frente a un hombre joven y atractivo, que no llegaba a los treinta años, y le tocó la cabeza para que la enfrentara. Lo miró a los ojos un largo momento, y advertí que el hombre no parecía asustado. Antes bien, parecía luchar por controlar su alegría. Especialmente cuando Olena asintió. El hombre volvió







