Mundo ficciónIniciar sesiónNos detuvimos al alba junto a un arroyuelo que bajaba de la colina. Estábamos cerca del linde del bosque, donde los árboles raleaban en el límite con tierras desiertas, secas, cubiertas de matas de hierbajos y arbustos achaparrados.
Las amazonas desmontaron, y mientras los caballos abrevaban, se quitaron sus amplios mantos blancos. Entonces vi que los usaban doblados al medio, y que extendidos eran lo bastante amplios para improvisar toldos que podían atar a troncos o piedras para usar







