Mundo ficciónIniciar sesiónMe despertó un dolor agudo en la parte interna de mi antebrazo, como una aguja, y luego una presión en el pinchazo, como si algo húmedo succionara mi piel. Duró sólo un momento, y mi brazo cayó inerte sobre mi estómago. Abrí los ojos, pero no vi más que oscuridad a mi alrededor, como si siguiera desmayada o me los hubieran vendado.
—¡Sabe a lobo! —exclamó una voz sobre mi cabeza. Una voz femenina.
—¡No puede ser lobo! —respondió otra voz femenina, un poco más lejos.
Me di







