—Al final, sigues siendo una niña —dijo Fabian, dándole unas palmaditas en el hombro—. Sí, Sylvia volvió para vengarse, pero no deja de ser una figura insignificante. ¿Qué clase de olas podría levantar una bastarda como ella?
Había montado un espectáculo obligando a Bella a arrodillarse; había conseguido pruebas de la compra del cuadro… y aun así no había forma de que los medios se atrevieran a publicarlo.
No era que no representara ningún peligro, pero comparado con los asuntos importantes que