—Bella nació con un destino marcado por la desgracia —expuso Sylvia, palabra por palabra, con una frialdad cortante—.
—Enfermedades constantes, calamidades amorosas, y una muerte temprana lejos de casa.
—Según esa predicción, no viviría más allá de los veinticinco años.
Hizo una breve pausa antes de continuar:
—La única forma de alterar ese destino era encontrar a una chica con la misma fecha y hora de nacimiento para que cargara con la desgracia en su lugar.
—Solo así Bella podría escapar de s