Bella sostenía una copa de champán en la entrada mientras conversaba con algunos invitados, aunque con el rabillo del ojo no dejó de vigilar lo que ocurría al otro lado.
—¡Bella! —la llamó Maggie.
Bella se giró y fingió sorpresa al ver a tanta gente reunida.
—¿Qué ocurre? ¿Por qué hay tanta gente aquí?
Maggie tiró de Sylvia con fuerza y la arrastró hasta quedar bajo la luz brillante de la entrada. A propósito, alzó la voz y dijo en alto:
—Bella, esta mujer dice que es tu amiga. ¿Qué clase de am