Estábamos en un rincón del patio, preparándonos para mover otra maceta, cuando...
"¿Y qué creen que están haciendo?".
La voz alta y chillona que retumbó en el bullicioso patio me heló la sangre, y un simple vistazo a la espalda de Eric, rígida e inmóvil, me dijo que él sentía lo mismo.
No... ¡esperaba que tuviéramos más tiempo!
Con cautela, miré detrás de nosotros y vi nada menos que al Rey Arlan, de pie en la entrada de las grandes puertas que conducían al palacio. Parecía tan sever