"Madre", le hizo señas Charlotte, incitando a su madre a darse la vuelta, "por fin ha llegado nuestra última invitada".
"Su Majestad", susurré, haciendo una reverencia antes de levantar la mirada para encontrarme con la suya. "Lo siento, espero no llegar demasiado tarde".
La Reina Leonora sacudió la cabeza. "Tonterías, llegas justo a tiempo".
Por primera vez desde que entré en el jardín, miré a mi alrededor y me sorprendió ver que no estábamos solas.
Había unas quince... no más de veinte m