El viaje de regreso no fue un triunfo; fue una peregrinación. El mundo, que alguna vez había sido un simple telón de fondo para sus vidas, se sentía ahora como un texto sagrado que apenas estaban aprendiendo a leer. El verde vibrante de los valles ya no era solo hierba; era la nota de la fuerza inquebrantable de Ronan hecha manifiesta. Los intrincados patrones de una telaraña brillando con el rocío no eran una maravilla de la naturaleza, sino un verso del gran diseño lógico de Kael. La suave br