La caminata hacia la Espora Central fue el viaje más inquietante de la vida de Kaelen. En Veridia, el aire había estado denso por las lágrimas no derramadas. Aquí, era tenue, estéril y sabía a aire filtrado y ozono. Los ciudadanos de Aethelburg se movían en flujos silenciosos y sincronizados, sus trayectorias se cruzaban sin una sola colisión ni una palabra de intercambio. Eran como células sanguíneas en un cuerpo perfecto y sano, y Kaelen se sentía como un patógeno extraño.
Mantuvo la cabeza ba