**Punto de vista de Aria**
Valente abrió la puerta y salió primero, un escudo y un saludo en un solo movimiento. Yo me moví más despacio, con los dedos torpes en el cinturón de seguridad del asiento del coche. Pero el clic al abrirse despertó a Leo.
Sus ojos se abrieron lentamente. Parpadeó una vez, desorientado por las luces brillantes. Luego su mirada se posó en la figura que estaba frente al coche.
Una sonrisa lenta y somnolienta se extendió por su rostro. “Gampa”, dijo suavemente, con la vo