**Punto de vista de Aria**
—¡Habla tanto ahora! —dijo ella, tomándolo de los brazos de Valente. Miró a Valente—. Y tú, señor. Hace mucho que no te veía. ¿Estás manteniendo ocupado?
—Algo por el estilo —respondió Valente, con esa sonrisa pública fácil y encantadora—. Manteniendo las luces encendidas.
—Bueno, no seas un extraño. Leo siempre se anima cuando lo traes.
Se volvió hacia mí.
—¿Recogida a la hora de siempre, Dra. De Luca?
—Sí, por favor. Gracias, Agatha.
Leo me dio un beso baboso en l