**Punto de vista de Aria**
Desperté lentamente. El proceso no fue repentino. Fue un ascenso gradual desde aguas negras y profundas hacia una luz brillante y dura.
Lo primero que noté fue el silencio. Un silencio profundo, artificial, roto solo por un zumbido suave y constante que venía de algún lugar arriba.
Lo segundo fue la luz. Brillante, blanca y uniforme, proveniente de paneles empotrados en el techo.
Estaba acostada en una cama estrecha con un colchón firme y delgado. Intenté sentarme. El