**Punto de vista de Aria**
Nos movimos de nuevo cuando la luz de la tarde empezó a desvanecerse, con largas sombras extendiéndose a través del bosque. Me mantuve en las líneas más profundas de árboles, deslizándome entre las sombras, evitando cualquier área abierta o cresta donde pudiéramos quedar silueteados contra el cielo. Solo me detuve cuando Leo se volvió demasiado pesado para mis brazos y mis piernas amenazaron con doblarse bajo mi peso.
Al caer el crepúsculo, lo encontré: una pequeña es