Yuri.-
— ¿Comprendiste lo que debes hacer? Eres un chico muy inteligente Aleksi.
Sonreí pasando mi mano por su cabello rubio, el color que lo oscurecía había desaparecido.
— Sí, padre, haré lo que me pides –me miraba fijo con esos color verde, iguales a los de su hermana, intensos.
— Te llevaremos y te dejaremos en Bucarest, muy cerca de la mansión del dragón, no me falles Aleksi, eres el único que puede hacer esta misión, confío en ti, te entrené yo mismo, recuperaremos a tu hermana de las