Emily queda sin habla. Se encuentra sentada en la camilla y al escuchar de los labios de Nicolay la verdad detrás de lo sucedido. Tarda en asimilarlo lo que le parece una eternidad al ruso. Ella lo mira a los ojos sin ver, pero al momento de chocar con la realidad la sorpresa es tal que sus ojos se cristalizan, sus manos tiemblan. La respiración se le acelera sintiendo que el corazón le palpita a mil por segundo. Intenta hablar, pero las palabras se le atoran en la garganta, siente una sensació