Emily camina de un lado a otro en la habitación de Nicolay. La idea de quedarse en ella era dormir un poco. Pero es imposible luego de presenciar una masacre como la de anoche. El alba despunta y con ello lágrimas de terror caen de sus hermosos ojos.
Grita frustrada.
Grita de miedo.
Grita por el amor que siente por ese ruso que no solo le robó el corazón, sino que la ha expuesto más inclusive que su propio padre.
Su padre.
Necesitaba verlo hasta hace poco, pero la ausencia se le volvió presenci