La mansión Romanov se encuentra en estado de alerta. Nicolay camina por el pasillo principal con paso firme, rodeado de sus hombres dictando ordenes, confiando en cada uno de ellos. Las armas en su cintura, el rostro endurecido, la decisión tomada.
—Encierren a Peta en uno de los calabozos —ordena sin mirar atrás—. No la quiero cerca de Emily. Al regresar decidiré que hacer con ella por lo pronto, manténganla custodiada.
—Yes, Boss —responde uno de los guardias.
—¿Cuál es tu nombre? —señala un