La futura Duquesa de Cambridge ingresó al comedor de la mansión Morrison del brazo de su prometido, y cada uno de los presentes miró a la pareja de manera diferente: algunos sentían admiración y cariño; otros, disgusto, envidia y… deseo, en el caso de Charles, quien se sentía despojado de la mujer que le atraía ardientemente y por la cual había sido rechazado.
Mason sacó la silla para que Clarisse la ocupara y los hombres congregados hicieron los honores levantándose. El Duque ignoró por comple