Ingresaron a la gran mansión de descanso de los Duques de Cambridge, donde ya sus padres se encontraban degustando el aperitivo en un salón antes del almuerzo al que habían sido invitados. Viviane ingresó primero, seguida de cerca por Clarisse y escoltadas por el Duque, quien sonreía extasiado ya que le parecía más bella cuando lo ignoraba casi odiándolo. Sacudió la cabeza pensando en el momento de tenerla entre sus brazos y su cuerpo se estremeció violentamente, casi dejándolo en evidencia ya