Capítulo 137
PETER MARINO
No sé cuántos minutos tardé en llegar a casa de Alex. Me daba vueltas la cabeza y tenía el estómago revuelto por culpa de la maldita bebida, pero si hay una mujer que vale la pena y a la que no puedo perder... esa es Katy.
Dejé el coche en medio del jardín, prácticamente salté fuera de él y abrí la puerta del salón en cuestión de segundos. Estaban todos allí, y por sus expresiones se notaba que hablaban mal de mí.
— ¿Por qué saliste de casa? ¿No te