Capítulo 218
LAURA STRONDDA
Un año después, volvió a llegar la Navidad y nuestra casa se llenó del mismo espíritu cálido, pero con un toque especial. Julia, que ahora tenía un año, había sido el centro de atención durante todo el día. Su energía parecía infinita, pero finalmente conseguí acostarla, con sus mejillas sonrosadas y una sonrisa serena. Cerré la puerta del dormitorio con cuidado y respiré hondo.
Mientras caminaba por el pasillo, oí un ruido sordo que provenía del dormitorio que