Capítulo 117
Salvatore Strondda
Cuando saqué a María del coche en el que estaba, vi que estaba muy asustada.
—¿Estás bien?
—Parece que mi deuda ha vuelto con fuerza. Es la segunda vez que me salvas de la muerte. —Le tendí la mano para que la cogiera. Ella extendió la mano, así que yo mismo la tiré, pero noté lo fría y temblorosa que estaba.
—¿Quiénes eran? —La llevé hasta mi coche. Abrí la puerta y vi sus ojos asustados, tan abiertos que me dieron ganas de intentar ayud