Capítulo 80 —El hombre en la puerta
Narrador:
El sol de la mañana entraba por los ventanales de la mansión Mattos con una insolencia casi ofensiva.
Camila estaba sentada frente a un plato que no sabía a nada. No era que la comida estuviera mal; era que su cuerpo comía por obligación y su mente seguía metida en el mismo lugar: el ruido seco de los disparos, el caos, la certeza de que Tony había quedado atrás.
Valeria, en cambio, se movía con la tranquilidad de quien ha visto demasiadas tormentas