Capítulo 68 —La emboscada
Narrador:
El primer disparo no llegó con estruendo épico. No hubo música, ni cámara lenta, ni aviso. No fue como en las películas. Fue un chasquido seco, brutal, seguido del estallido inmediato del parabrisas.
El vidrio se abrió en una telaraña blanca que explotó hacia adentro del coche.
—¡Abajo, Cam! —rugió Tony, con una voz que no admitía réplica.
Camila no pensó, no dudó y no preguntó. Se hundió contra el asiento, el corazón golpeándole el pecho como si quisiera