Capítulo 32 —El anillo
Narrador:
Tony llegó a la mansión Mattos con ese tipo de calma que no era calma: era control. El control que uno se pone encima como un saco pesado para que nadie note que por dentro se está deshaciendo.
Cruzó el patio, subió las escaleras y caminó directo al despacho. No pidió permiso. No tocó. Abrió la puerta como si fuera suya. Eso, en esa casa, era un privilegio que se ganaba con sangre o con años. Tony tenía ambos.
Luigi estaba detrás del escritorio, leyendo un docume