Capítulo 31 —Eso era dinamita.
Capítulo 31 —Eso era dinamita.
Narrador:
Camila no respondió. Tony escuchó una respiración más lenta, más cargada.
Para romper el peso, él cambió el tono antes de que la conversación se volviera demasiado seria y ella se asustara.
—Mañana te llevo tus cosas —dijo, práctico —Ropa, zapatos, lo que dejaste en mi casa.
—No dejé mucho…
—Dejaste más de lo que crees.
—¿Qué dejé?
Tony sonrió con picardía.
—Tu olor, por ejemplo.
—¡Tony!
—¿Qué? Es un dato. No un pecado.
Camila se rió, pero fue esa risa av