Capítulo 18 —Dedo gordo
Narrador:
Antonio se quedó mirándola un segundo más antes de hablar, como si estuviera midiendo las palabras, como si supiera que con Camila cada frase podía ser una bomba, una caricia o un insulto.
—Tenemos que bajar —dijo al fin, serio, pero con esa voz grave que parecía una orden aunque no gritara jamás —Necesitamos comer algo. Y sobre todo, tomar algo caliente.
Camila respiró profundo. No era la niña asustada que llegó. No era la que lloraba escondida. Se apretó la ba