El reportaje salió a primera hora de la mañana.
Lo vi desde la tablet, encerrada en mi habitación, con las cortinas echadas y el corazón latiéndome en la garganta. El titular era un mazazo: "El heredero Blackwood y la madre de alquiler: la verdad detrás del contrato."
El artículo lo contaba casi todo. El acuerdo de gestación. El dinero. Mi origen. Mi barrio. Mi familia. No mencionaban a mis hermanos por sus nombres, gracias a Dios, pero hablaban de "una familia numerosa en situación de pobreza