El silencio alrededor de nosotros se volvió espeso después de sus palabras.
“No sabía que te gustaban de las nuestras.”
Sentí varias miradas clavarse sobre mí inmediatamente.
Algunas curiosas. Otras desconfiadas.
Incluso Enzo parecía más tenso de lo normal.
Pero yo seguía sin entender qué demonios quería decir ese hombre.
Así que decidí no mostrar incomodidad.
Le sostuve la mirada directamente.
—¿A qué te refieres con eso? —pregunté firme.
La sonrisa del desconocido se ensanchó aún más. Como si