El trayecto de regreso a la mansión fue silencioso.
Demasiado.
Las palabras de Ciro seguían resonando dentro de mi cabeza. No sé de dónde sacó esa información pero la seguridad con la que lo dijo no dejó lugar a dudas.
Cuando el auto finalmente atravesó las rejas de la mansión, noté inmediatamente que no estábamos solos.
Un hombre mayor esperaba junto a la entrada principal.
Cabello completamente blanco. Traje oscuro impecable. Un bastón elegante apoyado contra una mano arrugada llena de anill