Punto de vista de Salvaje
A la mañana siguiente me encuentro sentado en uno de los sillones del club con un café delante de mí. No puedo pensar en otra cosa que no sea Ángel y mi hija. Anoche, varias mujeres del club intentaron llevarme a la cama, pero las rechacé. Solo hay una mujer en mi vida y no volveré a cometer el mismo error.
En la mayoría de los clubes de moteros, aunque los miembros tengan pareja oficial, igual se acuestan con otras mujeres, pero así no funcionan ni mi club ni los clube