Punto de vista de Armonía.
Regresando a la fiesta, puse una cara feliz, sin importar el torbellino dentro de mí o la sensación incómoda en mi estómago. Hoy se trataba de los niños y los sobrevivientes de la violencia doméstica.
Sonreí como si nada estuviera mal y Mav me observaba de cerca. Solo me miraba con incredulidad, que un segundo estaba temblando y llorando, y al siguiente estaba riendo y sonriendo como si nada hubiera pasado.
—Deberías dedicarte a la actuación. —me dijo Mav y yo le sonre