—¿Dónde? —le pregunté y ella volvió a morderse el labio inferior. Le tiré suavemente de su labio hacia afuera y ella me miró, perdida en sus pensamientos por un momento.
—En la subasta, él estuvo en la subasta. —mi respiración se detuvo en mi garganta mientras tomaba su mano y la guiaba de regreso a la fiesta.
—Bueno, mira, vamos a hablar con tus padres. Harry está cuidando a Melodía y nosotros revisaremos las grabaciones. —le dije y ella asintió. No había nada que pudiéramos hacer ahora. Él no