—Oh, bueno, ¿qué tal si esta noche, cuando hayamos terminado aquí, vemos una de mis favoritas? —me encantaba Charlie y la Fábrica de Chocolate cuando crecía y estaba segura de que a Melodía también le encantaría.
—¿Podemos comer palomitas de maíz? —me reí entre dientes y asentí con la cabeza.
—Sí, pero no muchas. Creo que ya estarás llena con todas las golosinas que tenemos aquí. —le dije, haciendo un gesto con los brazos y ella miró a su alrededor. Sus ojos se abrieron mucho y ¿estaba babeando?